Las tuberías son una parte fundamental de cualquier edificación, y con el paso del tiempo pueden presentar problemas como fugas, atascos y corrosión. Si tu sistema de tuberías tiene más de 20 años, es fundamental implementar un mantenimiento especial para evitar averías costosas y garantizar un funcionamiento óptimo.

En este artículo, te explicamos los cuidados que necesitan las tuberías antiguas, los principales problemas que pueden presentar y las soluciones efectivas para prolongar su vida útil.


¿Por qué las tuberías viejas requieren un mantenimiento especial?

Con el tiempo, las tuberías acumulan residuos, sufren desgaste y pueden deteriorarse debido a diversos factores:

  • Acumulación de sedimentos y cal: Reduce el caudal del agua y puede provocar obstrucciones.
  • Corrosión interna: Materiales como el hierro galvanizado tienden a oxidarse, debilitando la estructura de la tubería.
  • Fugas y filtraciones: Las juntas y conexiones pueden deteriorarse, generando pérdidas de agua.
  • Incrustaciones de minerales: Especialmente en zonas con agua dura, los minerales pueden acumularse en las paredes de las tuberías.
  • Presencia de raíces: En instalaciones antiguas, las raíces de árboles pueden invadir las tuberías y bloquearlas.

Cómo mantener en buen estado las tuberías viejas

Existen varios métodos para evitar problemas y prolongar la vida útil de la instalación:

1. Limpieza periódica con agua a presión

El uso de agua a presión ayuda a eliminar residuos adheridos en el interior de las tuberías sin dañarlas. Empresas especializadas pueden realizar este servicio para mantener el flujo de agua en óptimas condiciones.

2. Uso de productos desatascadores ecológicos

Evita los químicos agresivos que pueden acelerar la corrosión. Opta por soluciones naturales como bicarbonato y vinagre o productos específicos biodegradables.

3. Inspecciones con cámaras de tuberías

Las inspecciones con cámaras permiten detectar problemas ocultos como fisuras, acumulaciones de cal o raíces que invaden la instalación.

4. Evitar verter residuos inadecuados

No tires aceite, restos de comida o productos químicos por el desagüe. Estos elementos favorecen la obstrucción y el desgaste de las tuberías.

5. Revestimiento de tuberías con tecnología sin obra

Si la tubería está en mal estado pero no quieres hacer una reforma completa, existe la opción de revestir el interior con resina para reforzar la estructura y prevenir fugas.

Principales problemas en tuberías viejas y cómo solucionarlos

1. Atascos frecuentes

Los residuos acumulados con el tiempo pueden generar bloqueos en la tubería, provocando un drenaje lento y posibles rebosamientos.

Para solucionarlo, es recomendable realizar limpiezas con agua a presión o sistemas de hidrojetting. Además, se pueden utilizar productos ecológicos para prevenir acumulaciones y evitar arrojar aceites, grasas y objetos sólidos por los desagües.

2. Corrosión y pérdida de presión

Las tuberías de hierro galvanizado pueden sufrir oxidación interna, reduciendo el flujo del agua. Para prevenirlo, es recomendable realizar inspecciones con cámaras de video y aplicar revestimientos internos con resina epoxi. En casos de corrosión avanzada, podría ser necesario reemplazar secciones afectadas.

3. Fugas ocultas

Las fugas pueden provocar daños estructurales y un aumento en la factura del agua. Para detectarlas, se pueden usar equipos de ultrasonido y cámaras térmicas, y en caso de ser necesario, realizar reparaciones con técnicas de recubrimiento interno sin necesidad de obras invasivas.

4. Malos olores y contaminación del agua

Las tuberías antiguas pueden acumular residuos orgánicos y bacterias, generando olores desagradables y afectando la calidad del agua. La solución es realizar limpiezas con productos biodegradables que eliminen bacterias sin dañar las tuberías y realizar mantenimiento periódico con desinfectantes no corrosivos.

Beneficios del mantenimiento preventivo en tuberías viejas

Realizar un mantenimiento periódico tiene numerosas ventajas. En primer lugar, evita reparaciones costosas, ya que detectar problemas a tiempo reduce la necesidad de sustituciones completas. Además, aumenta la durabilidad del sistema, ya que previene la corrosión y las incrustaciones, prolongando la vida de las tuberías. Otro beneficio clave es la mejora de la calidad del agua, evitando sedimentos y residuos, y optimizando el consumo de agua al detectar fugas a tiempo y reducir el desperdicio.

Métodos modernos para limpiar tuberías

Existen diversos métodos para limpiar tuberías de manera efectiva sin dañarlas. Uno de los más utilizados es la limpieza con agua a presión, que permite eliminar bloqueos sin el uso de productos químicos agresivos. Otro método es la inspección con cámaras, que ayuda a detectar problemas sin necesidad de obras. En casos donde las tuberías presentan desgaste interno, el revestimiento con resina epoxi es una solución efectiva que prolonga su vida útil sin obras invasivas.

¿Cuándo es necesario cambiar las tuberías?

Si bien el mantenimiento adecuado puede extender la vida de las tuberías, hay situaciones donde el reemplazo es inevitable. Algunos signos de que es necesario un cambio incluyen la pérdida severa de presión del agua, fugas recurrentes que no pueden sellarse con recubrimientos, corrosión avanzada con riesgo de rotura y agua con coloración marrón o sabor desagradable.

Si notas alguno de estos problemas, consulta con expertos en fontanería para evaluar si es necesario un cambio parcial o total de la instalación.

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